Cuando una persona llora es por algo, se puede llorar de dolor, también de alegria o llorar por alguien que has perdido y que has querido mucho en tu vida. Esos lloriqueos son reales, son la vida, porque en la vida llorar también es bonito y muchas veces necesario. Por eso cuando digo que llorar es de cobardes no lo digo por lo anterior, sino por otros lloriqueos que habido este fin de semana, concretamente las lagrimas de cocodrilo de don Mourinho.

El entrenador del Madrid que cobra 10 millones de euros por temporada y que entrena a un grupo de 25 profesionales muy bien pagados, resulta que llora porque el calendario es muy apretado y además lo compara con el Barça. Es una manera de esconder sus miserias y de no reconocer ni sus propios errores. El nunca se equivoca cuando su equipo pierde, o pierden los jugadores o sino, es el árbitro, o el calendario, o quizá porque no tiene un 9, en fin, la questión es quejarse de algo. Y lo peor de todo es que la imagen que da al Real Madrid no es buena, porque si hay algún club que no se puede quejar de nada es precisamente el equipo blanco, y sinó hay muchos equipos modestos que tienen menos que él y no se puede quejar, por temas de presupuesto y demás. Su problema ahora es que ya no empiezan ni a creerselo ni en su propia casa, y cuando se de cuenta, cogerá la maleta y se irá como un cobarde, que es lo que es…

La frase del dia:

San Jose (Jugador del Atlhetic sobre David Navarro jugador del Valencia): “Dejó a dos tios sangrando y luego hizo un teatro de Oscar.”

Atención Barça, anda suelto otro asesino al estilo Pepe y que estará en libertad en Mestalla el próximo miercoles, y Messi ya sabe como las gasta…

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